La Neurobiología del Amor.
Introducción
El
amor es una emoción muy compleja en la que intervienen numerosos tipos de
moléculas imprescindibles para producir los característicos arrebatos
sentimentales. El amor entra por los sentidos, se interpreta en el cerebro y
ocasiona una avalancha física, químico-hormonal que produce toda una alquimia
corporal. Pero después del cataclismo de la tormenta debe seguir una brisa
templada con apenas algunas lloviznas pasajeras. Quiere decir que después del
enamoramiento y la pasión debe seguir el apego con ternura y diálogo, con
algunos pocos desacuerdos y un acuerdo permanente aunque fluctuante de ideales
y proyectos en común.
Es
típico que en una discusión las mujeres siempre reclamen a los hombres su falta
de memoria; ellos no suelen recordar cumpleaños ni aniversarios.
¿Qué
opinas de que los hombres suelen ser más infieles que las mujeres?
¿Por
qué las mujeres creen amar más intensamente que los hombres?; las respuestas no
son mágicas… sólo es cuestión de química y actividad cerebral.
Desarrollo
¿Porque
nos enamoramos?
La
neurobiología y genética cerebral del amor ¿Por qué los hombres y las mujeres
no se enamoran de la misma forma?
Ni
Cupido, ni el corazón son los responsables del amor, es la actividad cerebral
quien determina ese proceso de enamoramiento y la respuesta a porqué los
hombres y mujeres se enamoran de forma distinta está condicionada por las
diferencias neurológicas entre hombre y mujer. El cerebro masculino está más
lateralizado en su hemisferio derecho, mientras que el femenino tiene un cuerpo
calloso más grueso, es decir, que su capacidad neurotransmisora entre ambos
hemisferios cerebrales está conectada para comunicar información.
El
sistema límbico, es la porción del cerebro situada inmediatamente debajo de la
corteza cerebral, y está formada por centros importantes como el tálamo,
hipotálamo, el hipocampo y la amígdala cerebral; dicho sistema es el
responsable de controlar las emociones.
El
papel de la amígdala como centro de procesamiento de las emociones juega un
papel muy importante en el proceso de enamoramiento, ya que funciona gracias a
dos neurotransmisores: la dopamina y la GABA (ácido gamma amino butírico). La
dopamina está fuertemente asociada con mecanismos de seducción y pasión,
buscando sólo comportamientos placenteros, mientras que la GABA, es un
inhibidor que actúa como freno de los neurotransmisores excitatorios que
provoca la dopamina.
Cuando
estamos enamorados, el sólo hecho de ver a la pareja nos libera dopamina en
exceso, lo que hace que todo el tiempo estemos excitados, felices y
apasionados; nuestro ser se inunda de placer; sin embargo este proceso sólo
durará tres años, ya que, de acuerdo la GABA se encargará de controlar e
inhibir los procesos excitatorios provocados por la dopamina. De tal forma que
después de ese proceso de enamoramiento, dejaremos de ver a la persona perfecta
e ideal que nos enamoró, y pasaremos a la fase del descubrimiento del amor
verdadero que sólo se consolidará si existe: simetría en la cara, un
reconocimiento social de la pareja e inteligencia práctica.
Pero
también existe algo llamado “complejo mayor de histocompatibilidad” que sólo
las mujeres pueden percibir, es un aroma que gracias a la neurología femenina
se puede oler, permitiendo a ellas elegir al hombre con el que quieren estar;
es tan fuerte la asociación que tiene la histocompatibilidad en el proceso de
enamoramiento que gracias a esto se puede explicar por qué para una mujer es
tan difícil aceptar que una relación se termina, mientras que para el hombre
una vez que pasan los tres años de enamoramiento se desprenden de la mujer y es
muy fácil que caigan en la infidelidad gracias a que su cerebro sólo se inclina
por el hemisferio derecho que los orilla a ser tremendamente visuales y cambiar
de amores fácilmente, así que podemos afirmar que realmente la infidelidad
masculina está condicionada en su naturaleza.
Conclusión
Así
que podemos concluir que esas pequeñas diferencias en la anatomía cerebral son
las que condicionan las diferencias sensoriales entre ambos sexos, logrando que
tanto hombres como mujeres vivan la experiencia del amor de forma totalmente
distinta.
En
la actualidad se sabe que el receptor de oxitocina está localizado
principalmente en hembras, mientras que el receptor de vasopresina se encuentra
en machos. En individuos monógamos ha sido posible demostrar un alto número de
estos receptores y una cantidad casi ausente de los mismos en individuos con
múltiples parejas.
Al parecer, el número de receptores que se expresan
en ambas regiones amígdala medial y septum lateral está directamente
relacionado con el apego a una pareja y potencialmente al amor que se le tenga.
El
amor romántico, más que representar una emoción, podría ser mejor caracterizado
como un estado de motivación que conlleva a emociones específicas tales como
euforia o ansiedad.
“Esas
emociones que revelan Romeo y Julieta por estar tan enamorados.”
BIBLIOGRAFÍA
·
Belmonte Martínez, C. (2007). Emociones y
Cerebro. Revista Real Academia de Ciencias Exactas, Física y Naturales, 1(101),
59-68
·
Eduardo Calixto, jefe del Departamento de
Neurobiología en Neurología del Instituto Nacional de Psiquiatría “Ramón de la Fuente”, “Neurobiología del amor.(2012)
·
Garza, I. (2010). Neurobiología del amor. El
residente Editorial, 1(5), 6-8.

Hola Nelson interesante tu blog pero no esta claro el enfoque educativo, ademas no hay otra pagina(lo cual fue requerido), me hizo falta un pico mas de imagenes. Gracias
ResponderBorrarHola Nelson interesante tu blog pero no esta claro el enfoque educativo, ademas no hay otra pagina(lo cual fue requerido), me hizo falta un pico mas de imagenes. Gracias
ResponderBorrarhola mucha gracias por tus comentarios creeme que me seran de suma importancia para mejorar
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